Ser Social

Manifiesto personal

Mas Zaratustra contempló al pueblo y se maravilló. Luego habló así:
El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, - una cuerda sobre un abismo.
Es peligroso pasar al otro lado, es peligroso caminar, es peligroso mirar atrás, es peligroso estremecerse y pararse. La grandeza del hombre está en ser un puente y no una meta: lo que en el hombre se puede amar es que es un tránsito y un ocaso.
Asi habló Zaratustra. Friedrich Wilhelm Nietzsche

Amigo político:

Esta­mos hartos. Sí, esta­mos hartos de que nos tomes por estúpido y cai­gas en la tenta­ción del “todo vale”. Esta­mos hartos de que en el Congreso de los Diputados, patees y silbes, de que no pres­tes atención, de que te duermas, de que siempre uses el “no sé de que va pero me opongo”.

Esta­mos hartos de que antepongas los intere­ses “nacionales” a los de las personas, esta­mos hartos de que solo sepas discutir y criticar. Esta­mos hartos de ser sola­mente núme­ros, datos, estadísti­cas y encuestas, de que nos dividas en razas, etnias, países, regiones, naciones, creencias y sexos.

Olvida tu mentalidad decimo­nónica, respira, y acepta simple­mente que todo lo que pasa escapa de tu concepción, abre la cabeza a la nueva naturaleza de las cosas.

No puedes controlar­nos, el siglo XXI se escapa entre tus dedos como si intenta­ras atrapar un manantial con las manos vacías. Ha llegado la era de la informa­ción en tiempo real, la pluralidad, las fronte­ras se difuminan entre las personas.

Noticias frescas: Esta­mos recuperando nuestra dignidad como personas, ya somos conscientes de nuestros derechos y hace­mos uso de ellos.

Lo que antes decidíais discreta­mente, ahora es publicado en tiempo real en la red, con video, sonido, microblogging y fotografía.  Ya no te permitimos pisotear­nos “por nuestro bien”, te exigimos que cumplas lo que promentes, que cosas…

¿No te das cuenta?, el mundo ya no es en absoluto lo que tu crees que es, la gente ya no se interesa lo más mínimo en si el otro es mujer u hombre,  cristiano o budista practicante, amarillo, rojo o sonrosado, la gente sólo quiere vivir feliz y en paz, y poder vivir dignamente.